SECCIONES

PORTADA
POLÍTICA
ECONOMÍA
SOCIEDAD
UNIVERSIDAD
OPINION
ESPECIALES
HISTORIETA
MOMARANDU

SUPLEMENTOS

Suplemento de Cultura y Espectáculos Suplemento de Deportes Poesía, arte y literatura del Mercosur Galerías de fotos

CONTACTOS

CORREO DE LECTORES
ESCRÍBANOS

Cultura & Espectaculo Sábado 23 de abril de 2016 
MOMARANDU CON EDUARDO BECHARA NAVRATILOVA

Escribir con la constancia de pedalear fijo y escalar montañas
(Por María Laura Riba, para momarandu.com) El escritor colombiano conocido por varios poetas argentinos a través de su proyecto ‘En Busca de Poetas’, Eduardo Bechara Navratilova acaba de ganar el prestigioso premio Fundación Andrés Bello (Madrid) por su novela ‘Unos duermen, otros no’. Momarandu.com lo entrevistó


Notas relacionadas
Años y miles de kilómetros para encontrar cientos de poemas
Otros títulos
La diosa “Afrodita de Capua” se exhibe en Argentina
Buenos Aires y La Plata, camino a ser Patrimonio Mundial
Las quince nuevas inscripciones en la Lista de UNESCO
Ítalo Calvino, un autor de lujo
Carnaval y chamamé en la ciudad de Córdoba
La Orquesta Sinfónica ofrecerá conciertos en el Vidal, el LLano y el Instituto de Cardología
Hay premios literarios que valen la pena ganar por su prestigio. Es el caso del premio que otorga la Fundación Andrés Bello, con sede en Madrid, España. Hace unos días se dio a conocer los nombres de los galardonados con el Premio Andrés Bello 2015, entre ellos se encuentran dos argentinas de renombre, pero además, está el de un escritor colombiano conocido por varios argentinos: Eduardo Bechara Navratilova, quien hace unos meses estuvo en Corrientes buscando poetas. Sí, es el escritor del enorme proyecto ‘En Busca de Poetas.’

Vamos a señalar que en esta edición, el premio de la Fundación Andrés Bello correspondió a los rubros “Obra Narrativa Completa”, “Labor crítica o aportes a la Teoría Literaria” y “Contribución a la fraternidad hispánica”. Los ganadores son: Antonio Enrique (España) y Eduardo Bechara Navratilova (Colombia) en narrativa; José Lupiáñez Barrionuevo (España) y Graciela Maturo (Argentina) en crítica; Francisco Serrano Rodríguez (España) y Mabel Martínez (Argentina) en fraternidad hispánica. Se refiere que los premios de la Fundación son de carácter honorífico, pero por acuerdo con la Academia Hispanoamericana de Buenas Letras, quienes obtienen los premios se incorporan como miembros de número.

Así que ahí vamos.

Aquel colombiano que hace unos meses estuvo en nuestra provincia, Corrientes (ver relacionada), de sombrero, selfies disparadas con la velocidad de un flash, computadora siempre abierta y dispuesta a recibir el teclear incesante de su dueño, es uno de los ganadores de este premio. Sí, de él se trata, de ese escritor que es escritor a toda hora y que nunca se baja, según nos confesó, de una “bicicleta fija” que le sirve para estar en forma cada vez que debe “escalar montañas”, de esas que todos los días y a cada instante nos pone delante la vida.

Al enterarnos de este premio, momarandu.com contactó con el escritor Eduardo Bechara Navratilova que ahora está en Bogotá “pedaleando” para sacar la primera antología de ‘En Busca de Poetas’ que será de poesía patagónica, y para que sigan creyendo en él, que no está loco, que solamente es escritor, que como tantos otros, ama las palabras a las que les da vida, y que tiene la perseverancia de los proverbios orientales. Ese es Eduardo, trabajador viajero e incansable, al que los correntinos recibimos y le dimos lugar en nuestro tiempo y en nuestra poesía.

El escritor contó a momarandu.com que el libro por el cual fue premiado en la Fundación Andrés Bello “fue presentado a instancias de unos poetas, uno chileno y otro argentino que yo conocí en el proyecto ‘En Busca de Poetas’ quienes me nominaron para el premio”, y enfatizó que “es una alegría inmensa saber que las otras personas premiadas son personas muy importantes”.

Bechara Navratlova expresó su alegría por haber obtenido este premio “porque siempre nos demuestra que no estamos dando trapazos al aire sino que, de alguna manera, nuestras intenciones y nuestros actos tienen una llegada, llegan a algún sitio, tienen una acogida. Estos premios te demuestran que hay otra gente que te está leyendo y otra gente que valora tu arte y lo que estás haciendo. En la vida es importantísimo el reconocimiento, a todas las personas no solo a los artistas, a todos, así sea la persona que te está sirviendo en un restaurante, es importantísimo darle el agradecimiento por su trabajo, por su esfuerzo, por esa sonrisa que te está dando”.

MOMARANDU.COM: ¿Cuál fue tu obra premiada?
EDUARDO BECHARA NAVRATILOVA: Están premiando la obra narrativa de modo que es el conjunto de mis libros que ya para este momento son ‘La novia del torero’ publicado en 2002, ‘Unos duermen, otros no’, de 2006 y ‘El juego de María” publicado este año. Este último no entró en consideración para este premio porque fue posterior, pero específicamente se está hablando de mi segunda novela, ‘Unos duermen, otros no’, que trata el tema del abuso laboral como forma de esclavitud contemporánea. Se trata de la historia de un abogado joven que trabaja en una firma de abogados y es abusado laboralmente por sus jefes; este tema hace una trenza con el tema del terrorismo de guerrilla en Colombia y termina la trenza una historia de amor, entonces estas tres historias se van entrelazando unas a otras para constituir la novela. Como ha tenido muy buenas críticas creo que, básicamente, me dan el premio por esa novela.

M.: ¿Cuál es el estilo utilizado en este libro?
E.B.N.: Está escrito con un estilo de frases muy cortas y rápidas, una narrativa muy contemporánea por medio de la cual pues voy armando el universo de Boris Stefan Porvorsky que es el personaje que trabaja en una oficina de abogados. Tiene un lenguaje muy fresco, coloquial, de alguna manera un lenguaje común que se utilizaría en Bogotá en la época en que está situado el libro que es principios de milenio. Es muy fácil y muy rápido de leer, pero en esa misma facilidad de leer genera profundidad en estos temas que se van entrelazando. Creo que el logro del libro es poder entrelazar esos temas y generar un suspenso que se va a dilucidar a final de la obra.

MOMARANDU.COM: ¿Qué opinas de la mala consideración que tienen muchos premios literarios?
E.B.N.: Sí, los premios tienen mala fama, pero no hay que generalizar. Ahorita que yo estoy con el proyecto ‘En Busca de Poetas’ y que tiene un premio, un poeta ganador, yo estoy siendo muy serio en las preselecciones de los poemas que, una vez que hayamos pasado por todos los países y tengamos todos los poemas, pues con toda la seriedad del mundo se los pasaremos al jurado calificador, de forma que puedo decirte desde adentro que eso se hará con toda la transparencia del mundo, de modo que no estoy tan seguro con esa generalización de que los premios estén tan desvirtuados. Soy defensor de los concursos, es el primero que me gano y nunca le había pasado mucha ‘bolilla’...como se dice...aunque creo que son importantes porque tienen la capacidad de resaltar una obra sobre otras.

M.: ¿Cómo va el proyecto ‘En Busca de Poetas’?
E.B.N.: El proyecto ‘En Busca de Poetas’ fue suspendido este semestre porque me voy a dedicar a recaudar fondos para poder continuarlo. Asimismo ya vamos a lanzar a mitad de año la primera antología que será parte de la Patagonia argentina, de forma que necesito estar este semestre en Bogotá atendiendo estas dos situaciones que son muy demandantes, pero estoy muy contento también de que podamos sacar esta primera antología; además estoy con toda la expectativa del mundo de involucrar a algunas otras personas que quieran apoyar el proyecto y podamos seguir con la búsqueda en el noroeste argentino y Paraguay. Luego de Paraguay espero bajar a Paraná, Santa Fe, Rosario, hacer la búsqueda en Córdoba y empezar a subir hacia el noroeste argentino. Eso sería entre este año y principios del próximo año ya para luego ir a Bolivia, y después Perú, Ecuador, todos de sur a norte, y de Venezuela falta todavía un trayecto muy grande. Hemos pensado que faltan unos tres años y medio de viaje...es muy pesado el proyecto, pero bueno, lo más importante de todo es que lo estamos haciendo, desarrollando, ya llevamos tres años de ejecución y creo que el hecho de publicar esta primera antología de poesía patagónica, pues nos va a ayudar a abrir muchísimas más puertas y va a ayudar a visualizar, no solo lo que ha sido el proyecto y su búsqueda sino que se va a empezar a dar a conocer en otros lugares esta poesía de Patagonia donde realmente no se la conoce. Esto es lo que más le importa al proyecto, que algunos poetas y la poesía de ciertos lugares logren traspasar las fronteras.

Y como dijimos, Eduardo lleva consigo una bicicleta estática. La tiene guardada en su fuerza de voluntad y su constancia. Él nos dirá: “Es muy importante tenerse confianza por encima de la confianza que te puedan tener los demás; creo que la confianza que se tiene uno mismo es fundamental y en ese orden de ideas, es importantísima la persona que siempre se está entrenando en la bicicleta estática, así no vaya a ningún lado, pues sus piernas se están fortaleciendo y en el momento que tenga la oportunidad de demostrar sus aptitudes, pues va a estar entrenada y con esas piernas fuertísimas y listas para enfrentar los nuevos retos y esas nuevas montañas que hay que escalar, porque siempre vamos a estar escalando montañas, siempre vamos a tener retos profundos. Entonces creo que nunca hay que dejar de pedalear en esa bicicleta estática, además creo que, incluso, puedes ganarte hasta un Premio Nobel, pero siempre vas a tener que seguir pedaleando y escalando montañas”.