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Cultura & Espectaculo Miércoles 17 de enero de 2018 
CHANGO SPASIUK CON MOMARANDU.COM
“En el Chamamé la diversidad se ve como un tesoro”
(Por Facundo Sagardoy para momarandu.com) “La particularidad del mundo del chamamé es que se nutre de una diversidad de elementos culturales, desde pueblos originarios, inmigrantes, fronterizos, de lo criollo, de lo mestizo. En el chamamé la diversidad se ve como un tesoro”, dice el “Chango” Spasiuk y confirma, en declaraciones a momarandu.com, su homenaje en Cosquín a Tránsito Cocomarola y su deseo de integrar en 2019 la grilla Festival del Chamamé, cuya 28° Edición Nacional y 14° del Mercosur continúa hasta el 21 sobre el escenario Sosa Cordero en Corrientes Capital



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A lo lejos un golpe de cajón marca el rito y su acordeón desata al festival. Con su poncho rojo y negro sobre el regazo, los oídos pegados a los saltos de sus fuelles, alegre y, en esencia, levemente enamorado, invoca al cielo, mira al Padre y se larga a tocar.

La tercera luna del Festival nacional del Chamamé 2018 recibió sobre el Sosa Cordero al aclamado Chango Spasiuk y su ensamble, una escuela de músicos maestros en todos los estilos abocados a vestir y desvestir al Chamamé un compás tras otro, sobre el escenario, con ritmos autóctonos, tango y carnaval.

Y así, no dejar al público fibra de músculo sin afinar. Como el asumido desafío de un sastre, ajusta con hilos de música a quién, al escuchar armonía y anticipar su gala, se alimenta de paz y arroja a su baile su ñandereko, en conquista del corazón de un gaucho o de una china, en la galaxia de bailarines que danza, noche tras noche, las canciones de este Festival.

El "Chango" Spasiuk nació en Apóstoles, el 23 de septiembre de 1968, tuvo su primer acordeón a los 12 años y a sus casi cincuenta años aún es fuerte en él la temprana influencia de la polka que mamó en sus primeros años de vida.

Un corazón que galopa sobre un repertorio variado y experimental, que reúne elementos musicales de presencia ineludible en la composición autóctona del litoral sudamericano.

El Chango encuentra estilos consagrados en su origen en una forma de composición abierta y sube al Sosa Cordero entre el arte académico y el popular pero al terminar como riachos que chocan con la fuerza de un río encuentra su experiencia sobre el escenario con la enorme presencia de la expresión que le marcan los profetas musicales de su tierra litoraleña.

Y, como siempre, se encuentra de gira, de festival en festival, esta vez, como es su mayor deseo, con el legado de los padres de su género sobre sus hombres, entre ellos el de Don Mario Tránsito Cocomarola, que este año cumple un siglo en el mundo chamamecero..

Al bajar del escenario el Chango brindó una breve conferencia de prensa junto a Efrén “Kambai” Echeverría homenajeado en vida con la declaración de patrimonio de la humanidad de UNESCO y luego recibió a momarandu.com.

Momarandu.com: Acabas de bajar del escenario y el público te ama, está con vos y te sigue esperando. ¿Qué mensaje les dejás cuando vas terminado?

-Chango Spasiuk. Las gracias. Las gracias por dejarnos tocar, por dejarnos compartir lo que preparamos para todos. Simplemente eso. Gracias por su su respeto, por la consideración, por cómo nos siguen en las redes sociales, a todos, y un deseo de muchas gracias y que tengan un buen año. Que a pesar de todo, puedan estar con su familia, que cuiden su salud y que nos veamos muy pronto. Muchas gracias a todos.

M. En 2019, la Fiesta Nacional del Chamamé está asegurada. ¿Vas a estar?
-Chango Spasiuk. Ojalá. Ojalá. ¡Ojalá!

M: ¿En 2019, con qué te puede esperar el público chamamecero?
-Chango Spasiuk. Uno quiere y después las cosas suceden o no. Vamos a intentar, lo vamos a anhelar, vamos a prepararnos, para lo que aparezca en el camino, y un saludo, es el centenario de Cocomarola, a buscar toda su obra para darse cuenta de la inmensa figura que es.

Spasiuk dice que también espera tocar con la Orquesta Sinfónica de Corrientes lo que compuso junto a su maestro y quedó grabado en vivo cuando actuó junto a él en el Teatro Colón, un proyecto pendiente en Corrientes desde 2017.

“El año pasado no se pudo dar ese concierto, bueno, me encantaría venir al Vera y cumplir eso, y tocar mi proyecto de la Suite del Nordeste. Hoy tocamos un poquito de la Suite, el maestro Pablo Farhat hizo una cadencia y todo eso, pero bueno, me gustaría venir a tocar con la Orquesta”, afirma.

M: Se mantiene ese proyecto junto a la Sinfónica...
-Chango Spasiuk. Por ahora es un deseo. Pero ¡ojala que se pueda dar con la Sinfónica de Corrientes¡ Puede que también con algún ensamble de Cámara, pero bueno, me gustaría, por lo menos está en mi cabeza. Lo hemos hablado con la gente del Instituto. Ojalá se pueda dar le fecha, el momento y se pueda sincronizar todo.

M: ¿También está confirmada tu presentación en el Festival de Cosquín?
-Chango Spasiuk. Sí. El 28 de enero, el último día de Cosquín. Vamos a homenajear a Cocomarola. La gente de Cosquín, me invitó y bueno, yo dije que hay muchísima gente que tienen que estar en el homenaje, que debería estar en el homenaje. Dije que tendría que estar Coquimarola, tendría que estar Gabriel Cocomarola, pero bueno, hablé con ellos, y están de viaje, no van a estar para la fecha y el homenaje en Cosquín va a ser con las Hermanas Vera, con los Hermanos Nuñez y con mi ensamble. Y entre los tres, vamos a tratar de tocar un repertorio que gire alrededor de una pequeña parte de la gran obra de Cocomarola. Ojalá que lo podamos hacer lo mejor posible, pero creo que es un buen balance entre la jerarquía de las Hermanas Vera cantando y, además, no puede haber un homenaje a Cocomarola sin un bandoneón, por suerte Juan Nuñez va a poder tocar el Zaino -canción del Trío Cocomarola- y todas esas cosas de Cocomarola y que la gente de Cosquín pueda recibir un poco ese homenaje a su centenario. Ojalá podamos acercarnos un poco a la figura del Taita y homenajearlo, pero ojalá que haya más homenajes en su centenario, se lo merece, su obra se lo merece y ser revisitada todo lo que se pueda.

M: Otro punto importante es que se encuentra próxima la declaración del Chamamé como patrimonio de la Humanidad. ¿En qué cambiará eso el sentido de tu música?
-Chango Spasiuk: Es resignificación de un montón de elementos que hacen al Chamamé y que hay que ponerlas en valor, no para nosotros, pero sí para otros espacios. Tradiciones hay en todos lados del mundo, tradiciones que hay que cuidar también en otros lugares del mundo. Yo creo que la particularidad del mundo del Chamamé es que se nutre de una diversidad de elementos culturales, desde pueblos originarios, inmigrantes, fronterizos, de lo criollo, de lo mestizo, entonces, en el chamamé la diversidad se ve como un tesoro, en muchos lugares del mundo se ve como un problema. Yo creo que ese es su elemento esencial para ponerlo sobre la mesa y cuidarlo como un patrimonio porque es la cultura del Chamamé. La música del Chamamé muestra al mundo que lo diferente y la suma de esos elementos pueden ser un espacio constructivo para toda la humanidad y el Chamamé tiene mucho para dar en esa dirección.