SECCIONES

PORTADA
POLÍTICA
ECONOMÍA
SOCIEDAD
UNIVERSIDAD
OPINION
ESPECIALES
HISTORIETA
MOMARANDU

SUPLEMENTOS

Suplemento de Cultura y Espectáculos Suplemento de Deportes Poesía, arte y literatura del Mercosur Galerías de fotos

CONTACTOS

CORREO DE LECTORES
ESCRÍBANOS

Cultura & Espectaculo Jueves 18 de enero de 2018 
ISMAEL ECHAGÜE, CONTINUADOR DEL KAMBA´I CON MOMARANDU.COM
Chamamé, una herencia guaraní-jesuita con cuatro siglos de historia
(Por Facundo Sagardoy, para momarandu.com)“Es muy probable que el término chamamé, como término, como origen etimológico, ya se haya conocido en la zona de Itatí en el año 1600, 1550 y algo”, reseña entrevistado por momarandu.com el célebre intérprete Ismael Echagüe, portador de la Guitarra Norteña, heredero de la técnica del maestro Efrén Echeverría, con quien compartió su escenario en la cuarta gala de la 28° Fiesta Nacional del Chamamé 14° del Mercosur.



Notas relacionadas
“Algo que nos hace doler un poco el alma, gracias a la música se calma”
Jensen: Somos custodios de la esencia del chamamé
Joselo Schuap: Los padres “plantaron la semilla”
Mario Bofill: “Yo me siento muy bien, descifrando la parte de adentro de mis paisanos”
Ariel Acuña: “El chamamé es la pintura del correntino, de nuestro amor a la tierra”
Directora Ballet Folclórico Nacional: “Es esa pasión, no es otra palabra, es el chamamé”
La Pilarcita. Al Chamamé, “la sangre misma lo llama”
Juan Pedro Sorribes, la voz melódica del Festival
Se suspende la novena noche de la Fiesta del Chamamé
Bocha Sheridan: “¿Qué es el chamamé para vos?: ¡Abrí mi pecho y mirá!”
Lucio Yanel: “Tocar Chamamé en mi tierra es maravilloso”
“Me hubiera gustado tocar con Isaco Abitbol”, dice Juancito Güenaga
Lito Vitale: “La inspiración sale de la vida, de todos los días”
“Papi” Miño: Los padres del Chamamé “fueron pioneros, nosotros continuadores“
Spasiuk: “En el Chamamé la diversidad se ve como un tesoro”
Ofelia Leiva. “No dejes de soñar. Nunca dejes de soñar”
Gobernador Valdés. “La apuesta ahora es lograr que el chamamé sea Patrimonio de la Humanidad”
Coquimarola: “El chamamé es la canción sencilla que entra al corazón”
Intendente Tassano: Corrientes, un “puente” para el Chamamé del país
Zini: El “ñandereko” nos prepara para pelear a la “cultura del descarte”
El público fue llegando a la fiesta “más amada” de la nación chamamecera
Gabriel Romero: La intensidad de la primera jornada
Con o sin chamamé, no da lo mismo
Otros títulos
Homenaje a Avelino Flores
Abre muestra fotográfica “La Universidad en foco”
La Universidad en foco
“Samba Do Dom Fim” suena en el Senado También es Cultura
Pato Breard regresa con Íntimo
“Aguas tranquilas”, de la directora japonesa Naomi Kawase en la Mariño
La historia de Ismael Echagüe es también la historia de su maestro Efrén, el Kamba´í Echeverría, extraordinario intérprete y creador de guitarra de Paraguay que iluminó junto él la cuarta noche sobre el Sosa Cordero.

Efrén, autor de cálidas serenatas, vivió su música en Curuguaty junto al obrajero, en Asunción alimentó su arte y alcanzó a superar a los grandes compositores de su tiempo: Cardozo Ocampo, Giménez, Barboza, Ortiz, Flores y Fernández.

Humilde, a la vez excelso, en su fusión del rasgido y el punteado, sobre la marca de un camino imborrable, su sendero, hace más de cuarenta años, lo llevó hasta su discípulo amigo, su joven compatriota chamamecero, Ismael, simultáneo a su arte en estilo.

Ismael Echagüe es hoy la Guitarra Norteña y su gracia la cuarta gala del Festival le debe la magia de borrar fronteras en homenaje a la patria de hombres y mujeres que emerge bajo la historia que junto a Efrén los padres de este arte tradicional hilvanan con sus formas folclóricas a los ritos antiguos del guaraní las costumbres notables del litoral para dar vida a la nación chamamecera.

Momarandu.com entrevistó a Ismael Echagüe al bajar del escenario mayor, junto a Efrén y a su equipo, mientras el público aún aplaude a las obras que dejó sonando el dúo en sus canciones.

M: Con una sola presentación, Ismael, usted y su maestro Efrén, acaban de dar vuelta la historia de esta Fiesta al reflejo de sus raíces más profundas, en el campo, la tradición, el obraje. ¿Cómo resume al testimonio musical que acaba de entregar?
-Ismael Echagüe: Hemos participado en este importante festival y es un sueño para nosotros traer a Efrén Echeverría al escenario mayor Sosa Cordero del Anfiteatro Cocomarola para que exponga sus obras y también el Chamamé como él lo interpreta y como él lo aprendió en los obrajes y en los trabajos jangaderos que hacía por los ríos del Alto Paraguay y en el fondo del Chaco Paraguayo. Con esto, dejamos el testimonio de que el Chamamé es de la gran nación chamamecera, de la gran nación guaraní, una propuesta de Corrientes, una danza y una música tan antigua y tan linda que nos apasiona mucho. Y, sobre todo, porque es hermana de nuestra querida polka paraguaya, de nuestra guaraña, del rasguido doble, de la chamarrita y de todo lo que es el ritmo y el baile, la música y el canto de los que componemos la gran nación guaraní, la gran nación chamamecera.

M: Ayer otro grande del Chamamé, heredero en Corrientes, Eustaquio Papi Miño, decía a este diario que el correntino, en esencia, se identifica, nada más y nada menos, que con el dúo del Chamamé. ¿Cómo vive tocar a dúo con el gran Efrén “Kamba´í” Echeverría?
-Ismael Echagüe: Efrén Echeverría es un maestro, antes de Efrén y después de Efrén y durante Efrén. Había un guitarrista cocoecero, como decimos, de las chacras, de los montes ¡Peloncho!, le decíamos, y Peloncho, pasa la afinación a Catalino, hermano de Efrén, hace aproximadamente setenta, setenta y cinco años. Efrén, cumpliendo en marzo, más o menos, cuando Dios quiera, con su bendición, ochenta y seis años, en los que hace setenta y seis años está con la guitarra. Catalino trae la afinación del norte de Paraguay, de Concepción, trae la afinación a su hermano y Efrén, a partir de ahí, desarrolla toda una técnica que es conocida como “Afinación del Transportado” en nuestro país, Paraguay. Efren, para mí, es un maestro y representa, lógicamente, un eslabón para las nuevas generaciones en esta forma popular, esta manera popular y tan peculiar de interpretar la música, la polka, el chamamé, la guaraña y otros ritmos, con afinación que el maestro Efrén Echeverría, hace cuarenta y cuatro años me enseña a mí.

M: Cuando en esta Fiesta, Antonio Tarragó Ros subió al escenario dijo a este diario que la nación chamamecera se caracteriza por la particularidad de pensar en guaraní y escribir en español su composición de Chamamé. ¿Qué opina de este rasgo nativo?

-Ismael Echagüe: Sí. Lo comparto. Lo comparto. Porque es cierto. Y se canta también en guaraní, verdad. Yo agregaría que el Chamamé se canta en guaraní y, como también decimos en Paraguay, en el “yo-para”, la mezcla del castellano con el guaraní, que es un idioma que nosotros comúnmente usamos. Así que es el idioma que entiende la gente y, porqué no la gente lo va a entender, porque en el mundo del idioma del castellano mucha gente puede llorar, puede reír y puede entenderse, alegrarse o entristecerse con un chamamé.

M: Don Mario del Tránsito Cocomarola (hijo) define el Chamamé como la canción sencilla que entra al corazón. Para los compatriotas de la nación chamamecera en Paraguay ¿qué es el Chamamé?
-Ismael Echagüe: El Chamamé es una danza, un baile y, también, es decirlo en palabras a través del canto. Una expresión del sentimiento del ser humano que viene de muchos años, de los Franciscanos, viene de los Jesuitas y de los guaraníes. En 1760, José Sanchez Labrador, un sacerdote jesuita llega en la desembocadura del Río Ypané para encontrarse con los nativos mbaya, de los nativos guaycurúes, en lo que hoy es el Departamento de Concepción, que antiguamente eran las expansiones, y funda la Villa Real de la Concepción. Allí, José Sanchez Labrador entra detrás de los nativos mbaya porque un grupo de nativos corrió tierra adentro del departamento de Concepción, muy al norte de Paraguay, y ahí, en una de esas corridas, Sanchez Labrador y los mbaya se encuentran con los nativos paita piura guaraní. Y ahí, en el Chiriguelo, en el Talaliguelo, que quiere decir “Campos de Luz”, en el idioma mbaya, “Campos de Luz”, como decían sus antiguos abuelos, hoy el lugar se denomina Chiriguelo, está en el Departamento de Amambay, en ese lugar, se encuentran el sacerdote jesuita con los nativos paita piura guaraní, con los mbayaes y escuchan cuando le dicen “che amamê aimê”, “yo estoy en la lluvia”, a lo que Pocho Roch agregaba que decía “estoy danzando en la lluvia con el alma” ¿porqué? porque el sacerdote jesuita pedía la presencia del señor a los nativos y ellos decían “che amamê aimê” y hacían una danza, un ritual, para agradecer a Dios, a Tupá, por el agua, por la lluvia que enviaba. Con el tiempo “che amamê aimê” queda como “chamamé”, a lo que después, cuando se graba, allá por el finales del año 1920, se conoce como los primeros chamamés. Ahí recibe la primera denominación. Pero el Chamamé es muy antiguo. Ahora, hay que aclarar que los jesuitas y los franciscanos, mucho antes de que se encuentren los jesuitas con los guaraníes en el norte de Paraguay ya se habían encontrado en Itatí, ya habían estado juntos, los guaraníes, los jesuitas, los mbayaes también, porque entraron por el Bermejo, los guaycurúes y estuvieron aquí, en esta zona de Corrientes, mucho antes de que estuvieran en Paraguay. Es muy probable que el término “Chamamé”, como término, como origen etimológico, se haya conocido en la zona de Itatí en el año 1600, 1550 y algo. Entonces, de ahí viene. A todo esto, lo cierto y concreto es que el término, el significado etimológico viene de “che amamê aimê”, “yo estoy en la lluvia”. Clarito. Lo investigó Pocho Roch, lo investigamos nosotros en Paraguay y hemos venido a exponer en Cultura, aquí en el segundo Congreso del Chamamé y estamos próximos a lanzar un libro.

M: Ismael, además del conocimiento que expone con su obra y sus reflexiones, ¿quiere dejar un mensaje al público que en esta gala se maravilló con su arte?
-Ismael Echagüe: Agradezco al pueblo correntino, al pueblo argentino, en la presencia del señor gobernador quien, gracias a los trámites que hizo cultura, el maestro Efrén Echeverría pudo estar presente en este escenario monumental Osvaldo Sosa Cordero y en este monumental Anfiteatro Mario del tránsito Cocomarola. Bendiciones a todos y ojalá podamos vernos en la próxima edición.