SECCIONES

PORTADA
POLÍTICA
ECONOMÍA
SOCIEDAD
UNIVERSIDAD
OPINION
ESPECIALES
HISTORIETA
MOMARANDU

SUPLEMENTOS

Suplemento de Cultura y Espectáculos Suplemento de Deportes Poesía, arte y literatura del Mercosur Galerías de fotos

CONTACTOS

CORREO DE LECTORES
ESCRÍBANOS

Cultura & Espectaculo Sábado 13 de abril de 2019 
#NUESTROSESCRITORESSUSLIBROS
Un punto de partida para acercarnos a los versos de Carlos Artayer
Este sábado momarandu.com les trae un poeta del NOA, de Santiago del Estero. Se trata de Carlos Artayer (1940). Además de contarles, para quienes no lo conozcan, un poquito, quién es Artayer, como ya es una sana costumbre, para que nadie se quede sin literatura, los poemas son leído por el también poeta y periodista Víctor Sánchez Hernández



Otros títulos
Pombera
Especialistas disertarán sobre Patrimonio Inmaterial en Corrientes
Semana del Jazz de Corrientes reunirá agrupaciones de la escena nacional y regional
UNESCO mencionó al chipá como comida típica argentina y desató indignación en Paraguay
Abre muestra de Edgar Piñeiro en el Adolfo Mors
Alejandro Bovino Maciel: “Leernos mutuamente y conocernos, es importantísimo”
ACERCA DEL AUTOR
Carlos A. Artayer (La Banda, Santiago del Estero, 1940) Poeta de vasta trayectoria reconocido en el país y en el extranjero. Es profesor de Castellano y Latín, licenciado en Letras y ha ocupado numerosos cargos en el ámbito de la cultura santiagueña. Fue director de Cultura y Educación de la Municipalidad de La Banda; cofundador junto a Ricardo Dino Taralli de la Asociación Literaria “María Adela Agudo”, y además ocupó distintos cargos en el Consejo General de Educación. Conferencista, dictó cursos y seminarios. Obtuvo numerosos premios. Fue asiduo colaborador de los Cuadernos de Cultura Santiago del Estero.

También incursionó junto a Dady López en obras integradas de música y poesía para diversos conjuntos musicales.

Entre sus obras publicadas destacamos “Luz fabulada y otros poemas” (2002), “Tierra macha” (2010), “Travesía de la palabra” (2011) y “Por un hombre pasan infinitos cielos”. Integra la selección de Poesía Argentina Contemporánea de la Fundación Argentina para la Poesía (Buenos Aires, 2008) y la “Antología Poetas Santiagueños” de Alfonso Nassif, entre otras. Incursiona en el arte musical, y con el maestro Eduardo “Dadi” López, estrenó en mayo de 2015 “Latidos de Pachamama – Un canto en cuatro estaciones”, obra que rescata el sentir originario de la región y de América. Recibió numerosas distinciones por su obra literaria. Los poemas pertenecen a su obra “Por un hombre pasan infinitos cielos”.

ALGUNOS DE SUS POEMAS

PUNTO DE PARTIDA
La noche con sus infalibles ciegos,
Con los amantes dormidos al fin
Sobre un poema,
O el día
Y su destreza
En recomponer los números,
La incuria del amor
Tanta mentira
Para que el mundo siga
Hasta el osario de su propia ficción,
Carne de espejos.

Un adarme de luz
Sostiene las galaxias
Aunque sea la realidad
Un nuevo mito.

En este lugar
Postulo
Que por un hombre
Pasaran infinitos cielos.

LA NOCHE
El salto de la sombra
O el abismo
Por la repentina ausencia
De la sangre habitual,
Las que seducen las heridas
Resignadas.
Aquí sus anclas levan,
Temporaria,
Abandona circunstancias de piel
Y ese rudimento de amor
Que las sostienen
Mientras madura su verdad
En piedras;
Por un mismo sueño
Pasan infinitas muertes.

LOS INFALIBLES CIEGOS
Desterrados
De la primera memoria,
Traen las cóncavas alturas
De las manos,
La vibración de la sangre
Sobre el aroma de los rostros
Dentro de esa piel
Que en otra luz
Despierta.

Bajo sus frentes
Vacilan los cristales del axioma;
Arden su fuego negro allí
Las hogueras de la sombra,
Y la otra dimensión
Arma sus líneas
En un punto innominado
Por el que pasan
Oscuros
Sus infinitos astros.

LOS AMANTES
En la ribera norte del mundo,
Absortos
En su propio milagro,
Son extraños pasajeros.

Hojas en blanco
Donde nunca escribirán te quiero
Acompañan
La imprecisa ruta de la piel
Y su poro
Donde caben astros.

Alrededor
Las horas gastan
Su inútil engranaje de estaciones
Y un pájaro de oro
Recomienza a cada instante
Su mañana,
La fracción de eternidad
Por la que pasan
Infinitos hombres.

EL POEMA
Ausculta
El corazón de los soles
Y sostiene en fiebre
La inalcanzable puridad
De la palabra,
La que sirva para descifrar
El día de los ciegos.

Funda el sistema
Naciendo de continuo
Hacia nuevas trayectorias,
Cauce y agua
Al mismo tiempo.
Medra,
Asciende,
Estalla:
De su núcleo astral
Parten las orbitas
Equilibrando la lucha sempiterna
Del insondable espacial concierto
Por el que pasan
Infinitas vidas.

EL DIA
Sabiduría de la luz
De astral sigilo
Relación numeral del arco iris
Sobre las tercas pupilas,
Y el oído naciente
Desde el rocío y los pájaros
Para dar la razón de la palabra
Cada vez que se extravía
Por definir el aire
Del exacto mediodía
Por el que pasan
Infinitas sombra.

LOS NÚMEROS
Las claras torres
Donde concluye el caos.

El tiempo y el espacio
Confluyen en su centro
Para cerrar la cósmica cintura.

Sueltan luciérnagas perfectas
De generación en sistema
Repitiendo la vida y el amor;
Encauzan
Las dos caras del espejo
Y vuelan
Mágicas hipótesis
Y desasidas flechas
Hasta clavarse en la única cifra
Por la que pasan
Infinitas rosas.

LOS MITOS
Rostros de la moneda
Impenetrable.
Férreo guardián de una verdad
Que esta verdad inhibe.

En cada memoria yace
El misterio encadenado,
La otra gracia de la luz,
La criptica dimensión del sueño
Que es ilícito recordar
Entre las gentes
De códigos lapidarios.

Este perfil que traemos
Desnuda entre las piedras
Su piel de secreta lumbre
Para que en toscas pupilas
Rescate el mundo sus formas
Hasta que por una lagrima
Pasen
Infinitos ángeles.

EL HOMBRE
Desposeído relámpago
En que refluye el tiempo,
Arrienda la noche por un grito
Y se tiende a vivir
El otro sueño,
Su fabula solar de infinitudes.
En la sal herrumbrosa de sus días
Hay un pájaro atroz
Despierto siempre,
Y ama de espaldas a la angustia
Por retrasar su miel
Y su serpiente.

Sin embargo, con paciente sudor amasa siglos
Y entre fusil y fusil
A veces canta
No más culpable que la hoja
Del otoño
Que equivocó el solsticio,
Y con la ternura a tientas
Aun por su garganta
No advierte que por el
Pasan
Infinitos cielos.

LLEGADA RELATIVA
Ahora toco
La piel del otro ciego,
Del que yace en mi lugar
Cuando me asumo
En plenitud de olvidos
Y de máscaras,
Ensayando aun la ceremonia
Con que empiece el amor
Su extenso día,
El arca
Donde esperan las respuestas.

No puedo evitar el horizonte
Que me acerca a mí,
Con los antiguos cielos
Convocados en mi sangre
Trayéndome el gemido de la especie
Por la que pasan
Infinitos dioses.