SECCIONES

PORTADA
POLÍTICA
ECONOMÍA
SOCIEDAD
UNIVERSIDAD
OPINION
ESPECIALES
HISTORIETA
MOMARANDU

SUPLEMENTOS

Suplemento de Cultura y Espectáculos Suplemento de Deportes Poesía, arte y literatura del Mercosur Galerías de fotos

CONTACTOS

CORREO DE LECTORES
ESCRÍBANOS
Opinion Corrientes Viernes 27 de julio de 2017 
Venezuela, el fin de la política
(Por David Dos Santos*) Absoluto default de las instituciones, autocracia, conmoción y caos social, crisis económica terminal, aislamiento internacional prácticamente total, crímenes, crímenes y crímenes de lesa humanidad

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Que veinte años no es nada
Ate y sus cachorros
Aquella lejana guerra decidida por infames desquiciados mentales
Se va Ricardo
La Argentina post factual
Un estado que no cumple con sus mínimas obligaciones, abandono de todas sus responsabilidades, insuficiencia alimentaria, carencia de asistencia médica y de medicamentos, padecimientos por doquier, desesperación, en suma un “infierno”.

Casi como El Infierno de Dante Alighieri en La Divina Comedia, pero en vida, y, como si el castigo para quienes piensan distinto sobreviniera por ese solo hecho, con el agravante que el conflicto no muestra una salida, muy por el contrario, ello parece empeorar todos los días.

La obcecada postura de un líder probablemente desequilibrado, asociado a unas fuerzas armadas con sus mentes frizadas en los años 80, somete a un país a las peores iniquidades, viviendo en su fantasía de una revolución imposible, inviable y, a riesgo de exagerar digo, hasta pecaminosa.

Cuando el tiempo pase, y esto sea, ojalá, un recuerdo borroso, los politólogos harán su análisis profundo, plasmando en sus obras todo esto, como un capítulo donde se desaconseje, a quienes quieran incursionar en política, esta manera de proceder, enseñando a desprenderse de todo fanatismo, obcecación, autoritarismo, fundamentalismo, etc. que son los vicios que deterioran primero, y luego terminan con la democracia, con las deletéreas consecuencias para las sociedades, que nosotros también conocemos.

Y hablando de nosotros, digo, en nuestro país, el anterior gobierno que en un momento estuvo asociado, y hasta seducido por Venezuela, quizá atraído por su matriz populista, donde “el Estado soy yo” y todos los que no piensan igual son enemigos del estado (o sea enemigos míos) y de toda la sociedad, aunque hoy esto no se quiera reconocer ni recordar, tenemos que capitalizar esta dura experiencia que hoy vive este país hermano.

Las venideras elecciones son una gran oportunidad para consolidar nuestra formación y nuestra vocación democrática, y depende muy poco de los partidos y de las dirigencias, depende exclusivamente de cada ciudadano argentino.

Los tiempos electorales están tapizados de campañas, de encuestas, de márketin, de promesas, de asistencialismos oportunistas, etc. que tienden, algunos, a nublar los escenarios para llevar a los votantes a confundirse.

Pero no somos solo votantes, fundamentalmente somos ciudadanos, que tenemos que a través de nuestro voto construir nuestras vidas, nuestras ciudades, nuestras familias, nuestro futuro y un país digno de vivirse, y esto sí que es algo muy serio, y solo lo vamos a lograr cuando todos y cada uno de los argentinos seamos conscientes de ello.

Cuando esto ocurra, ojalá sea pronto, la política habrá recuperado su prestigio, de donde se desprende que esta recuperación no es solo tarea de los políticos, o de la clase política como se dice, sino fundamentalmente de los ciudadanos que hacen de su voto un honorable acto de conciencia.

*Senador provincial.