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Opinion Corrientes Jueves 07 de setiembre de 2017 
CUARTA EDICIÓN
“El anónimo y callado trabajo de colmena” de la Feria del Libro de Caa Catí
(Por Rolando Cánepa para momarandu.com) Decir que la Cuarta Feria del Libro de Caa Catí fue todo un éxito, decir que fue una fiesta de las Letras, es decir la estricta verdad y es decir poco

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Antes y detrás del éxito está el anónimo y callado trabajo de colmena para hacer visible ese valioso encuentro cultural, y llevar así a cabo esta espléndida fiesta de las Letras, ha significado incontable esfuerzo material y constante dedicación por parte de sus organizadores.

Una organización que contó con aportes oficiales de la Provincia de Corrientes y de la Municipalidad local, cuyo intendente, el señor Eduardo Argentino Dualibe, asistió a diversos actos como un vecino más, y también como funcionario, para entregar distinciones y reconocimientos en nombre de la ciudad de Caa Catí, lugar “donde nacen los vientos…” como dice el lema de esta cuarta Feria. Es que por encima de aquella quietud poblana mencionada en un poema de Gordiola Niella, bulle en su gente una tenaz pasión de hacer cosas, reivindicando siempre los valores de una ya antigua tradición muy propia de Caa Catí.

En el catálogo de la Feria figura el programa de actividades llevadas a cabo a lo largo de los días uno, dos y tres de septiembre de este año, y quienquiera que vuelva sus páginas, encontrará una variedad de actos, presentaciones y ciclos de música y poesía que en su realización contaron con nutrida asistencia de estudiantes y personas de todas las edades interesadas en actividades de esta naturaleza.

Aunque he hablado del anónimo y callado trabajo de colmena para esta Feria, no puedo dejar de mencionar el nombre de Heraldo Vallejos, rostro visible en todo momento y en todos los espacios de esta y de las tres ferias anteriores. Atento a la organización general como a la atención particular de mínimas necesidades de la gente, ya local, ya venida de otros lugares. Desde que lo conocí, me impresionó primero su nombre, y lo vinculé instantáneamente al poema de César Vallejo, Los heraldos negros.

Heraldo es estudiante de la Facultad de Letras de la UNNE y estudiante de la Facultad de Comunicación Social, también de la UNNE, y no es estudiante de Relaciones Públicas, tal vez porque en esa actividad él se desenvuelve con admirable naturalidad, y no necesita de título académico alguno para llevar adelante la realización (y participación) de encuentros como esta Feria del Libro, que para alcanzar el éxito y el brillo de una fiesta que han tenido, se requieren, precisamente, las características de un “heraldo” social de la cultura.