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Sociedad Corrientes Jueves 08 de febrero de 2018 
UNNE
Elaboran propuestas para contrarrestar fragmentación urbana del Gran Resistencia
La fragmentación de espacio urbano es una realidad del Gran Resistencia en Chaco. Un equipo de investigación de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNNE analizó esta problemática en el aspecto habitacional, y propuso lineamientos para lograr una mayor mixtura habitacional y social en el espacio urbano

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La “Fragmentación Urbana” es uno de los graves problemas que afecta a las ciudades latinoamericanas actuales, y explica los procesos de diferenciación de las clases sociales en el espacio urbano.

En el periurbano del Área Metropolitana del Gran Resistencia (AMGR) una de las formas adoptadas por este fenómeno de “Unidades Espaciales Residenciales Homogéneas” (UERH) es la cada vez mayor presencia de agrupamientos residenciales homogéneos internamente, en lo físico y social, pero muy desiguales entre ellos en la calidad del hábitat y que conviven en proximidad espacial sin relacionarse socialmente.

Desde la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNNE se desarrolla un proyecto de investigación que analiza esta realidad en el Gran Resistencia en cuyo periurbano este fenómeno se manifiesta por la proximidad de agrupamientos residenciales homogéneos, muy desiguales entre ellos, en el que conviven sin relacionarse, barrios públicos, privados, villas y asentamientos, bajo la forma de un territorio desarticulado y carente de urbanidad.

La investigación analiza el problema de la fragmentación urbana desde cuatro dimensiones: habitacional, urbano-ambiental, socioeconómica-cultural y jurídico-política, con el objetivo de elaborar propuestas de abordaje que aporten a una política integral del hábitat social.

Dentro de ese abordaje integral, una de las líneas en particular aborda el problema en la dimensión habitacional, y se analizan cinco formas de producción de áreas residenciales homogéneas: “Informal de Villas y Asentamientos”, “Estatal privada”, “Estatal por organizaciones sociales”, “Capitalista” y “Por encargo”.

El equipo de investigación tuvo como director al doctor Miguel Barreto y estuvo integrado por las arquitectas Evelyn Abildgaard, Victoria Cazorla y Laura Puntel y los magíster Noel Depettris y Leandro Cerno.

Formas de la Fragmentación Urbana
El Dr. Barreto explica que algunas de estas formas de producción han conformado históricamente agrupamientos urbanos homogéneos, como la “Estatal” realizada por empresas privadas a través de los conjuntos habitacionales de media y baja densidad, o la “Informal” realizada por autoconstrucción a través de la ocupación progresiva o masiva de suelos vacantes no aptos para la urbanización.

Más recientemente otras formas de producción han seguido esta tendencia de homogeneización, como la “Estatal realizada por organizaciones sociales” mediante la construcción de conjuntos habitacionales para sectores de bajos recursos; la “Capitalista” realizada por desarrolladores inmobiliarios mediante la construcción de barrios cerrados para sectores de alto poder adquisitivo y la forma conocida como “Por encargo”, que históricamente fue de producción de viviendas individuales dispersas en lotes intersticiales, y últimamente ha tendido a conformar agrupamientos en loteos particulares para este fin a través de créditos hipotecarios públicos como el PROCREAR.

Características. De acuerdo a algunas observaciones del estudio, las unidades espaciales residenciales homogéneas del tipo informal (villas y asentamientos) se encuentran distribuidas en todo el periurbano del Área Metropolitana del Gran Resistencia y ocupan áreas vulnerables, como inundables o sin servicios.

Las localizaciones de tipo “estatal” se encuentran distribuidas en todo en todo el periurbano del Gran Resistencia, aunque con mayor intensidad en el borde suroeste, donde se localizaron en las décadas del 70 y 80 del siglo pasado, los grandes conjuntos de viviendas colectivas de media densidad, que han llevado que esa zona de presenta la mayor densidad de población del AMGR.

Sin embargo, en los últimos años también el Estado ha promovido desarrollos de conjuntos habitacionales pequeños, de viviendas individuales de baja densidad hacia el área norte y noroeste del AMGR.

En otros casos el Estado ha promovido conjuntos de esta naturaleza como parte de obras de mitigación de los efectos de las inundaciones para sectores de bajos ingresos, o para reasentar hogares que se encontraban habitando en asentamientos informales, o para satisfacer la demanda de organizaciones sociales de desocupados.

Las localizaciones de tipo “privada”, especialmente las que se construyeron en la última década, ya sea en forma de barrios cerrados o los pequeños conjuntos que se construyeron con la ayuda de los créditos PROCREAR, se han localizado casi exclusivamente en el noreste del AMGR, que es donde están aislándose los sectores de ingresos medio alto y alto, en busca de un entorno rodeado de naturaleza, mediante medios de movilidad basados casi exclusivamente en el automóvil particular.

Análisis del Fenómeno. “Además de darse una importante mixtura de los tipos de unidades espaciales residenciales homogéneas, que ponen de manifiesto la fragmentación física del espacio residencial del Gran Resistencia, también es posible observar un proceso de segregación entre el norte y el sur de la periferia” sostiene el doctor Barreto en referencia a las conclusiones observadas.

Agrega que ello es consecuencia del aislamiento buscado de los sectores de ingresos medio alto y alto en enclaves de alto valor ambiental y la localización de sectores medio y medio bajo en las zonas de promoción estatal ubicadas al sur y suroeste del Gran Resistencia.

Para los investigadores, las unidades espaciales residenciales homogéneas (UERH) identificadas, por su proximidad dan forma a lo que se ha denominado Áreas Urbanas Deficitarias Criticas (AUDC), que conforman sectores de la ciudad desarticulados y muy heterogéneos internamente en sus estándares de urbanización y de calidad de vida.

Indican que como unidades de planificación e intervención de una política integral del hábitat social estas áreas urbanas deficitarias críticas son las unidades espaciales para abordar la solución del problema a largo plazo, mediante planes de sector urbano que tiendan a lograr mayor mixtura socioeconómica, estándares de urbanización y calidad de vida más homogéneos de sus residentes.

En ese sentido, el equipo de investigadores de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNNE formuló algunos lineamientos para abordar este problema en la dimensión habitacional, lineamientos que esperan sean coordinados con los de las otras dimensiones que analizan el problema dentro del proyecto de investigación.

Los lineamientos formulados, atienden la realidad del Gran Resistencia, y se enmarcan además en propuestas de la Nueva Agenda Urbana, acordada recientemente por la Conferencia de las Naciones Unidas (Hábitat III) y las Directrices Internacionales sobre Planificación Urbana y Territorial, adoptadas por la ONU-Hábitat.

PROPUESTAS
Para las “villas y asentamientos”, los investigadores de la UNNE proponen dar prioridad al mejoramiento integral de estos barrios a través de soluciones con buenos estándares de calidad habitacional, con el objetivo de contrarrestar las diferenciaciones físicas entre las viviendas de los distintos estratos socioeconómicos; la regularización dominial para garantizar la tenencia del suelo de los residentes originales mediante formas de propiedades alternativas a la individual; los parcelamientos deben ser similares a los estándares de la ciudad y lograr esponjamiento y mayor densidad mediante mixtura de viviendas individuales y colectivas.

En casos de necesidad de relocalizar viviendas por cuestiones ambientales, aperturas de vías o esponjamientos, se plantea hacer traslados a lugares cercanos, en lo posible fuera del asentamiento y dentro o próximos a los barrios públicos destinados a los estratos medios; y promover la construcción de algunos conjuntos pequeños de viviendas colectivas para nuevos residentes de otros estratos sociales.

Para los conjuntos “Estatales”, señalan la necesidad de dejar de construir conjuntos para grupos sociales homogéneos (empleados de un determinado gremio, u organizaciones sociales y agrupamientos similares), promoviendo mixtura social dentro del espectro de destinatarios que ayuda el Estado.

Además estiman adecuado construir conjuntos de no más de 200 viviendas, de densidad media, que combinen tipologías edilicias de distintos tipos de viviendas individuales y colectivas, para distintos perfiles socioeconómicos de destinatarios, incluidos los de ingreso medio alto, mediante esquemas de subsidios y financiamientos diferenciados.

Consideran pertinente ubicar los conjuntos habitacionales en suelos vacantes de la trama urbana, para densificar las áreas urbanas y evitar la expansión discontinua del tejido periurbano de baja densidad, así como localizar los conjuntos habitacionales cerca de las intervenciones de villas y asentamientos para lograr las mixturas y sinergias sociales y edilicias pretendidas.

Para los “barrios privados”, se promueve prohibir la construcción de este tipo de barrios y restablecer la apertura de las calles públicas que hayan sido clausuradas por emprendimientos cerrados, y además exigir que los desarrollos urbanos privados destinados a sectores de ingresos altos incluyan un porcentaje de viviendas destinadas a sectores de ingreso medio y medio alto.

Recomiendan no habilitar fraccionamientos de suelo que favorezcan grupos aislados de viviendas homogéneas (clúster urbano) para sectores de ingreso alto, y destinar los créditos hipotecarios públicos de sectores medio alto para construir conjuntos en suelos vacantes de la trama urbana, para densificar las áreas urbanas y contribuir a la mixtura social.

“Estas son algunas medidas que desde la política habitacional y municipales que podrían contribuir a una ciudad más mixturada socialmente y con oportunidades para la integración social” finalizan los investigadores de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNNE.

*Departamento de Comunicación Institucional del Rectorado de la Universidad Nacional del Nordeste


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