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Sociedad Corrientes Martes 17 de abril de 2018 
CONGRESO DE LA NACIÓN
Razones por las que la sociedad discute despenalizar el aborto
Violencia, soledad, humanización, criminalidad, clandestinidad, natalidad, mortalidad, justicia, derechos, machismo, vulnerabilidad, razones con posturas a favor y en contra por la que la sociedad argentina debate sobre el aborto en el Congreso Nacional

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Hasta el 12 de abril pasado se desarrolló la primera semana de debates sobre la despenalización del aborto en Argentina, que continuará este martes desde las nueve de la mañana en el Congreso de la Nación.

Escritores, médicos, científicos, periodistas y abogados sumaron sus voces a la Cámara de Diputados en un plenario observado por las comisiones de Legislación General, Legislación Penal, Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia y Acción Social y Salud Pública, que este mes, reciben al debate reclamado al Poder Legislativo para modificar el Código Penal que en Argentina excluye al aborto del servicio que el sistema médico ofrece.

19 a favor, 19 en contra, 38 expositores se manifestaron en sólo una jornada, la segunda, una muestra de la pericia con la que el debate con más de mil inscriptos sobre este delicado punto referido a los procedimientos calificados como delito por la jurisprudencia nacional es expuesto por el órgano deliberante.

El debate fue moderado por el diputado Daniel Lipovetzky, presidente de la comisión de Legislación General, acompañado por las diputadas Carmen Polledo -Acción Social y Salud Pública-, Gabriela Burgos -Legislación Penal- y Silvia Alejandra Martínez -Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia-.

Para los argentinos, el aborto es un delito contra la vida, calificado en el libro segundo de los delitos contra las personas, título I, capítulo, del Código Penal.

En este fragmento, el Código dedica cuatro artículos, 85, 86, 87 y 88, en los que establece penas de reclusión de entre tres a diez años, o uno a cuatro, para quienes se vean involucrados en un aborto.

Pero también condena para los médicos, cirujanos, parteras o farmacéuticos que "abusaren de su ciencia o arte" para causar el aborto o "cooperaren" a causarlo.

La existencia de este articulado y su régimen sobre la práctica médica es interpretado con fuerza por organizaciones sociales que reclaman su modificación como un elemento represivo, cuando menos obsoleto, que pauperiza el sistema de salud y atenta contra la integridad de la mujer.

Las organizaciones e instituciones que se amparan en su imperio, lo entienden como el último bastión en defensa de los niños y niñas por nacer.

Para otros, el debate legislativo, un ejercicio en lo habitual cerrado y casi exclusivo a cuestiones políticas o económicas, alcanza esta vez, en un hecho inédito para las instituciones fundamentales del país, a una interrogante pocas veces abordada en Argentina: cómo deben ser las garantías que la vida y la muerte humanas merecen del derecho en su territorio nacional.

RÉGIMEN POSITIVO Y DEROGACIÓN DE PENAS: DEL SISTEMA PENAL AL SISTEMA DE SALUD

El proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) fue presentado siete veces al Congreso de la Nación en respuesta a la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

El Proyecto, que propone la despenalización y legalización del derecho al aborto en Argentina, cuenta con la firma de 70 legisladores y legisladoras de distintos partidos políticos fue girado a las Comisiones de Legislación General; Legislación Penal; Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia; y Acción Social y Salud Pública.

El proyecto, en su artículo 1, habilita a la mujer abortar durante las primeras catorce semanas del proceso gestacional en ejercicio del derecho humano a su salud y, en su artículo 2, a que el aborto debe ser accesible en los servicios del sistema de salud en un plazo máximo de 5 (cinco) días desde su requerimiento.

De acuerdo al artículo 3, son causas de aborto un embarazo producto de una violación, un embarazo que pone en riesgo la vida o la salud física, psíquica o social de la mujer, y un embarazo con malformaciones fetales graves.

El artículo 5, establece que las obras sociales enmarcadas en las leyes 23.660 y 23.661, entidades de medicina prepaga y todos aquellos agentes que brinden servicios médico-asistenciales incorporarán prestaciones médicas para dar cobertura del aborto.

El artículo 7, habilita a que todas prácticas profesionales que intervengan efectivizarán sin ninguna autorización judicial previa. El artículo 8, habilita a las adolescentes, de entre los 13 y los 16 años de edad, a dar su consentimiento y acceder a un aborto, y que los menores de 13 deberán requerir consentimiento con la asistencia de al menos uno de sus progenitores o representante legal.

En los artículos 11 y 12 solicita al órgano legislativo la derogación de los Art. 85 inc. 2, 86 y 88 del Código Penal de la Nación.

En aquellos artículos, el Código Penal de la Nación establece el criterio con el que deben ser evaluados los casos de aborto por el fuero local y las penas que corresponden a quienes se vean envueltos en un aborto, sean estos particulares o profesionales en ejercicio.

En el artículo 85, el Código Penal establece que el causare un aborto será reprimido 1º Con reclusión o prisión de tres a diez años, si obrare sin consentimiento de la mujer, pena que podrá elevarse hasta quince años, si el hecho fuere seguido de la muerte de la mujer, 2º con reclusión o prisión de uno a cuatro años, si obrare con consentimiento de la mujer, y un máximum de seis años, si el hecho fuere seguido de la muerte de la mujer.

En el artículo 86, que rige para las penas establecidas en el artículo anterior, agrega inhabilitación especial por doble tiempo que el de la condena para médicos, cirujanos, parteras o farmacéuticos que abusaren de su ciencia o arte para causar el aborto o cooperaren a causarlo.

Este último artículo, exime de condena al médico diplomado que practica un aborto con el consentimiento de la mujer encinta, hecho que debe ser probado ante el juez en las circunstancias de peligro para la vida o la salud de la madre o si el embarazo proviene de una violación o de un atentado al pudor cometido sobre una "mujer idiota o demente".

El artículo 88, establece que prisión de uno a cuatro años para la mujer que causare su propio aborto o consintiere en que otro se lo causare y que la tentativa de aborto de la mujer no es punible.

POSTURAS A FAVOR DE LA DESPENALIZACIÓN

MARÍA ELENA BARBAGELATA (Abogada y diputada mandato cumplido): “La penalización del aborto vulnera los derechos de las mujeres y constituye una forma de violencia. El legislador no debe considerar a la mujer como un simple elemento reproductor. No podemos mantener una mirada de hace cien años”.

MARIO SEBASTIANI (Médico de la División Ginecología y Obstetricia del Hospital Italiano de Buenos Aires): “La discusión de la sociedad no debe ser la condena moral, sino las medidas que se habilitan para prevenir. Para los legisladores, revisar la ley es un imperativo moral y ético”.

NATALIA GERARDHI (Equipo Latinoamericano de Justicia y Género): “El Congreso debe evaluar si deja un proyecto que contempla causales para pasar a uno que considere plazos; y eliminar la necesidad de tener que revelar las razones del aborto para evitar la sanción penal”.

ANALÍA BRUNO (Médica generalista): “El aborto es un problema de salud pública y una deuda de la democracia. Es importante remarcar la necesidad de avanzar y dejar de regular nuestras vidas con el código penal”

LAURA GONZÁLEZ VELASCO (Referente Mumalá): “Los que hoy se oponen al aborto también lo hicieron a la ley de educación sexual integral. Salga o no la ley, este tema ya es imparable, porque son las jóvenes las que están empoderadas”.

ESTELA DÍAZ (Secretaria de Género de CTA nacional): “Venimos construyendo un consenso que esperamos que el Congreso también lo logre. Humanizar la vida del embrión, es desvalorizar la vida de las mujeres, es patriarcado y machismo. Luchamos por la vida con igualdad”.

MANUEL OCHANDIO (Presidente del Instituto Laico de Estudios Contemporáneos): “Aquí no se debate entre un sector a favor de la vida y uno de la muerte. Todos estamos a favor de la vida con diferencias. Lo que sucede es que hay una discusión política entre dos sectores”. MARÍA RACHID (Dirigente social y del colectivo LGBT): “Les pedimos a los legisladores que no se dejen intimidar, que voten con las evidencias científicas reales y luchen contra la hipocresía. Tienen que decidir de qué lado de la historia van a quedar para el futuro”.

CLAUDIO LOZANO (Ex diputado nacional): “Aprobar el proyecto va a terminar con la hipocresía, reducirá la clandestinidad y fortalecerá la democracia. El aborto existe, es una realidad objetiva. Ignorarla es un acto de hipocresía”.

MÓNICA MENINI (Abogada, especializada en derecho de familia, infancia y adolescencia y violencia de género): “La legalización significa que el Estado garantice la práctica del aborto, no sólo para las argentinas: las que hablamos castellano, wichi, guaraní, etc. Terminen con el estigma social que sufren las mujeres”.

POSTURAS EN CONTRA DE LA DESPENALIZACIÓN

CAROLINA ANAHÍ MANGOLD: “Hace 14 años viví un trauma muy fuerte y experimenté un aborto con pastillas. El aborto no es la solución, cada vez que un niño de 14 años se acerca, no puedo evitar pensar que podría ser su hermano. Si ustedes me dicen que el síndrome post-aborto no existe, es mentira, porque yo lo viví. Hay muchas mujeres que nadie ayuda y que están calladas. Quiero ser la voz de esas mujeres que abortaron y no pueden sanar ese dolor. No es un aborto, es un hijo”.

PEDRO MARTÍNEZ (Jefe del servicio de cirugía Bariátrica y Metabólica del Hospital Universitario Austral) “El niño percibe el dolor. La evidencia médica ha demostrado científicamente que el ser humano es desde la concepción y que tienen una carga genética distinta de la madre. La mortalidad materna por aborto clandestino es del 0.086%. Es más seguro el aborto clandestino en Argentina que sacarse la vesícula en Estados Unidos. Legisladores, levanten la voz a favor de ese bebé, que tiene un grito silencioso”.

EDUARDO MENEM (Ex senador nacional y presidente de la Convención Nacional Constituyente que reformó la Constitución Argentina en 1994): “Nuestro sistema jurídico ha aceptado que las personas por nacer tienen comienzo de vida con la concepción. El Código Civil les da derechos. La Convención por los Derechos del niño, a la que nuestro país adhirió, entiende por niño a partir de la concepción, esto es parte del bloque constitucional. Partiendo del dato biológico y las normas del derecho argentino, si se quiere avanzar con la despenalización del aborto tendrían que desmontar todo el sistema jurídico”.

MARCOS MAURICIO CÓRDOBA (Derecho de Familia, Universidad Buenos Aires): “Los más vulnerables reciben la máxima protección del ordenamiento jurídico. La solidaridad apunta a ellos, hay dos normas supralegales en este sentido: el artículo 4 de la Convención americana de los Derechos Humanos, que indica que es la concepción el instante donde empieza la protección, y la Convención por los Derechos del niño. Si la biología discute cuando se produce la concepción, yo tengo que atender que rige lo precautorio”.

GRACIELA MOYA (Médica Doctora en Ciencias Biomédicas): “No respetar la vida humana sólo porque no está completamente desarrollada sienta las bases para una doctrina peligrosa: el antihumanismo, que otorga amplios poderes sobre los más fuertes para que pueden decidir sobre los otros. Hablamos del derecho a elegir la posibilidad de eliminar una vida humana. Sabemos que nuestro orden jurídico defiende la vida humana en todas sus fases, por eso es indispensable instaurar políticas de sexualidad responsable y de protección a las mujeres embarazadas en riesgo”.

MARÍA DEL CÁRMEN MARTÍNEZ PEREDA (Observatorio Internacional de Políticas Públicas y Familia): “Las normas apoyan el derecho a la vida, la medicina también, entonces se deduce un accionar para no respetar normas internacionales reconocidas. Es la eliminación de una vida, de una persona, no una interrupción ¿Queremos cambiar las leyes biológicas, en pos de qué? Se propicia eliminar una vida en el momento de su mayor vulnerabilidad, ¿cómo no le ponemos una tutela al ser más indefenso? El embrión es persona humana y tiene derechos humanos”.

MIGUEL SCHIAVONE (Decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Católica Argentina): “No hay duda de que el huevo o cigoto es un ser viviente, por sus características genéticas y su desarrollo embrionario, es un ser humano con todos los derechos que le corresponden. Es una falacia que la ley de aborto no punible disminuye la tasa de mortalidad materna, las evidencias demuestran que la pobreza es el mayor factor de mortalidad materna. El aborto sólo aporta confusión. El problema es la pobreza en cualquiera de sus expresiones. Este debate eclipsará la discusión de fondo: la pobreza que hoy afecta al 28% de nuestra población”.

ELONORA PAGANO (Universidad de Buenos Aires): “Se trata de una cuestión biológica básica. Este ser humano no es un conjunto de células, ni un tumor, nada más lejos de lo que ocurre a partir de la concepción. El aborto no interrumpe el embarazo, termina con la vida del bebé. Tienen identidad genética desde el primer momento. La vida del ser humano empieza con la concepción, lo que diferencia al cigoto de un adulto es solamente el paso del tiempo”.

LENIN DE JANON QUEVEDO (Médico de la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital "F. Santojanni"): “Los datos estadísticos parecen no avalar que existen en Argentina 500.000 abortos. Tampoco avalarían que el aborto inducido sea la principal causa de mujeres en edad fértil ni tampoco de mortalidad materna. Esto descarta la hipótesis de que se necesita despenalizarlo. Como médico, mi función es prevenir las muertes evitables “.

MARÍA INÉS FRANCK (Abogada, docente Universitaria): “Nuestros países enfrentan graves desigualdades, de pobreza y marginación. En tal contexto, el problema de la mortalidad materna es crítico en algunas regiones de América Latina y de Argentina. En consecuencia, es lógico que llame la atención de los organismos de DD.HH. Sin embargo, la respuesta de los organismos parece desproporcionada en la injerencia de los países. Al poner el énfasis únicamente focalizado en el aborto. Imponen una agenda que supone quebrar un principio básico de la convivencia, que señala que el derecho a la vida es inviolable”.




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