SECCIONES

PORTADA
POLÍTICA
ECONOMÍA
SOCIEDAD
UNIVERSIDAD
OPINION
ESPECIALES
HISTORIETA
MOMARANDU

SUPLEMENTOS

Suplemento de Cultura y Espectáculos Suplemento de Deportes Poesía, arte y literatura del Mercosur Galerías de fotos

CONTACTOS

CORREO DE LECTORES
ESCRÍBANOS
Sociedad Mundo Lunes 11 de febrero de 2019 
CAMBIO CLIMÁTICO
Los osos pardos de Cantábrica están en peligro
La población de osos pardos en la cordillera Cantábrica, España, podría reducirse a la mitad en los próximos 50 años, adevierte un estudio liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) publicado en la revista Global Change Biology.

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Alud en Rocosas de Canadá: mueren tres de los mejores alpinistas del momento
Murió el ex presidente peruano Alan García tras dispararse cuando era detenido
Perú: Alan García está grave tras dispararse cuando era detenido en su casa
Los “chalecos amarillos” realizaron nueva protesta en París
Laboristas piden a May que no extradite a Assange a EE UU
“Según nuestras estimaciones el rango de distribución de los robles pirenaicos y pedunculados se desplazará principalmente hacia el norte de Asturias, más cerca de las tierras bajas, donde la densidad de población y las infraestructuras humanas es la más alta, por lo que los osos de las zonas montañosas más salvajes se moverán hacia zonas más humanizadas. Aquí, la alta densidad de cultivos, ganado, asentamientos humanos y caminos puede aumentar las tasas de conflictos entre humanos y osos”, explica el investigador del CSIC Vincenzo Penteriani, del Instituto Pirenaico de Ecología y también de la Unidad Mixta de Investigación en Biodiversidad (centro mixto del CSIC, la Universidad de Oviedo y el Principado de Asturias).

Según este trabajo, se pueden producir principalmente tres efectos negativos sobre la población de oso como consecuencia de los cambios de vegetación en la cordillera Cantábrica. En primer lugar, dado que las bellotas constituyen la mayor fuente de alimento en otoño e invierno para esta población de osos, una reducción drástica en los bosques de roble podría afectar el almacenamiento de grasa antes de la entrada a la osera, esencial para la hibernación y la cría de los esbardos. De hecho, la disminución en el consumo de bellota puede reducir la ingesta de proteína del material vegetal, lo que podría afectar al oso pardo cantábrico también durante la fase de hiperfagia.

En segundo lugar, bajo este escenario de baja disponibilidad de bellotas, las tasas actuales de competencia intraespecífica con otros consumidores de bellotas, como ungulados silvestres como el jabalí Sus scrofa y el ganado libre, podrían aumentar. En tercer lugar, debido a que la distancia entre robles y arándanos parece aumentar debido tanto a su desplazamiento como a su contracción, los osos podrían necesitar trasladarse más lejos entre temporadas para encontrar sus recursos tróficos principales. La mayor distancia entre las zonas con alimentos típicos de verano como los arándanos y los robles, donde los osos obtienen la mayor parte de sus alimentos en otoño, pueden generar mayores riesgos debido a las largas distancias que los osos necesitarían cubrir durante la hiperfagia.

“Consideramos nuestras predicciones como un primer paso y un modelo básico plausible para la toma de decisiones en cuanto a la conservación del oso en el futuro, en lugar de suponer que no se producirán cambios en las distribuciones actuales de osos pardos y sus recursos. La magnitud de los cambios forestales proyectados por nuestros modelos enfatiza que, para conservar la población del oso pardo cantábrico, las prácticas de conservación enfocadas únicamente en los osos pueden no ser apropiadas. Sería necesaria una planificación de conservación más dinámica dirigida también a reducir el impacto del cambio climático en los paisajes boscosos de la Cordillera Cantábrica”, concluye Penteriani.


Click para ingresar