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Universidad Corrientes Domingo 30 de marzo de 2017 
ALTERNATIVA
Diseñan microsilos para almacenar forrajes de agricultores familiares
Investigadores del Instituto Agrotécnico y la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE diseñaron alternativas de microsilos para la conservación de forrajes de agricultores familiares de la región

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Durante la época invernal el forraje disponible en los campos del nordeste argentino es de baja calidad y escasa cantidad. Una alternativa para superar ese déficit de forrajes es la confección de reservas, por ejemplo a través de silaje.

El silaje permite conservar el forraje a través de la fermentación anaeróbica de diversos vegetales, y constituye una alternativa para pequeños productores adaptando la tecnología.

En busca de atender la problemática de falta de forrajes en el sector de la agricultura familiar del nordeste, el Instituto Agrotécnico de la UNNE, dependiente de la Facultad de Ciencias Agrarias, y la Cátedra Cultivos III de esa unidad académica, pusieron en marcha un proyecto para la confección de microsilos adaptados a la situación de las pequeñas producciones familiares.

Se trabajó en articulación con el INTA de Basail (Chaco) la Escuela Regional de Agricultura, Ganadería e Industrias Afines (ERAGIA) y productores y técnicos de Chaco y Corrientes.

En el proyecto, se consideró conveniente la producción de mandioca y caña de azúcar, por ser cultivos muy difundidos entre los productores familiares y que pueden utilizarse como forraje.

Si bien la mandioca se cultiva por sus raíces para consumo humano, las hojas de la planta, que normalmente son desechadas, podrían utilizarse para alimentar el ganado. La caña de azúcar habitualmente es utilizada por los productores para alimentar animales, pero requiere del corte diario para su suministro, lo que se evita con este sistema de conservación.

“El objetivo de este trabajo fue capacitar a productores y técnicos en la confección de microsilos con recursos forrajeros de la región” destacó la ingeniera agrónoma María Castelán, integrante del Instituto Agrotécnico de la UNNE.

Señaló que la confección de los microsilos plantea el desafío de adecuar esta metodología para ser adoptada por los productores familiares de la región, considerados potenciales beneficiarios de este sistema.

Así, se realizaron microsilos en el marco de dos jornadas de campo en establecimientos agropecuarios de Chaco y Corrientes, a las que asistieron productores, técnicos, estudiantes universitarios de Ingeniería Agronómica y alumnos de escuelas técnicas.

Los microsilos confeccionados tienen la característica de contener de 20 a 50 kg de material ensilado, y para su realización se utilizaron elementos y equipamientos sencillos y accesibles.

Se utilizó caña de azúcar como base, con el agregado de granos de maíz, urea y hojas de mandioca en diferentes proporciones buscando mejorar las raciones.

A los 60 días de confeccionados los microsilos se realizó una evaluación organoléptica (olor, color, textura) y se tomaron muestras para analizar la calidad nutritiva.

“Los resultados de la evaluación organoléptica fueron en todos los casos de regulares a buenos, y en ningún microsilo hubo fermentación butírica ni presencia de hongos” explicó la ingeniera Castelán en relación a los buenos resultados obtenidos en la confección y conservación de los microsilos.

Respecto al uso de caña de azúcar y hojas de mandioca, sostuvo que adquiere relevancia porque son materiales disponibles y que, en el caso de las hojas de mandioca, generalmente se desechan. Para completar la evaluación, los silajes fueron suministrados a bovinos para determinar su aceptabilidad. Con esto se confirmó la utilidad de este tipo de reservas ya que fueron consumidos sin rechazo.

En las jornadas se mostró que este método de silaje, sería factible de utilizar en los establecimientos familiares, que requiere escasa maquinaria y es manejable según los tiempos y capacidad financiera del productor.

Los agricultores familiares y técnicos luego de ver los resultados obtenidos destacaron la importancia del uso de este tipo de reservas forrajeras y señalaron que podrían mejorar la alimentación del ganado en épocas adversas como los inviernos muy fríos o cuando los campos tienen exceso de agua.


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