En enero una familia tipo en Corrientes necesitó más de un millón de pesos para no ser pobre y casi medio millón para no ser indigente, en un contexto de incrementos mensuales y anuales que profundizan la pérdida de poder adquisitivo y tensionan el acceso a bienes y servicios esenciales.
En enero una familia tipo en Corrientes necesitó más de un millón de pesos para no ser pobre y casi medio millón para no ser indigente, en un contexto de incrementos mensuales y anuales que profundizan la pérdida de poder adquisitivo y tensionan el acceso a bienes y servicios esenciales.