El acuerdo UE–Mercosur, pendiente de aprobación legislativa, podría ampliar el acceso de la foresto-industria argentina al mercado europeo eliminando aranceles, pero el sector advierte que sin crédito productivo, reducción de costos y adaptación a estándares ambientales como el EUDR, el país corre riesgo de perder competitividad frente a Brasil, Uruguay y Paraguay.